Filtros para piscinas: cómo elegir y consejos de utilización

Uno de los componentes más importantes de la piscina es el filtro de agua (también llamado depuradora). Es el mecanismo principal de limpieza y purificación del agua, y desempeña una tarea crucial para mantener el agua cristalina y apta para el baño. El filtro es el responsable de eliminar las impurezas que, a veces, sólo nos damos cuenta de que existen cuando la piscina ya ha perdido toda su belleza y aspecto saludable.

Aunque existen diferentes tipos de filtros o depuradoras para piscinas, todos funcionan de la misma manera: el agua de la piscina es succionada por el skimmer y sumidero gracias a la potencia suministrada por la bomba, y pasa a un tanque o depósito que contiene un material especial de filtrado. A continuación, regresa a la piscina, completando un ciclo. Dependiendo del uso, se aconseja un ciclo completo del agua de la piscina por día.

A lo que nos referimos con “ciclo” es el paso de toda el agua de la piscina a través del filtro, un proceso cuya duración depende de varios factores: el tamaño de la piscina (en otras palabras, la cantidad de agua), la potencia de la bomba / del motor, y también la propia capacidad del filtro utilizado. Al elegir estos componentes se deben tener en cuenta todos estos factores, de tal manera que la duración del ciclo no sea excesiva (se recomiendan unas 8 horas para una piscina residencial).filtros-arena

Tipos de filtros

Existen tres tipos diferentes de filtros:

Filtros de arena. Los filtros de arena son de lejos los más populares y, al mismo tiempo, son también los que requieren un menor mantenimiento. La arena es un agente de filtrado natural utilizado por la naturaleza, y este principio se aplica a este sistema de filtración. El agua se limpia pasando a través de un depósito de arena. La gran ventaja de este mecanismo de depuración es la durabilidad del filtro, que podría durar incluso diez años, aunque es aconsejable cambiar a los siete. Al permitir el contra-lavado, es también extremadamente fácil de limpiar.

Filtros de cartucho. Los filtros de cartucho basan la limpieza en cartuchos reemplazables, que duran aproximadamente un año y deben limpiarse cada semana. Su funcionamiento es similar a los filtros de diatomeas, salvo que la filtración se realiza sobre la base de materiales manufacturados. La gran ventaja es la facilidad de limpieza y su instalación.

Filtros de diatomeas. Por último, los filtros de diatomeas, los topes de gama. Las diatomeas son seres microscópicos fosilizados que actúan como agentes filtrantes, con una eficacia sin precedentes: trabajan como micro-esponjas, dejando pasar el agua y conteniendo suciedad que ni siquiera es visible para el ojo humano. Lamentablemente, esta eficacia tiene un coste, y el precio de los equipos es más elevado que las alternativas de filtración previas. Por otra parte también permiten el contra-lavado, con lo que su limpieza también es simple.

¿Cuál elegir?

Las diferencias de calidad no son tan importantes como otros factores, como el presupuesto, la voluntad de hacer un mantenimiento regular, o incluso la oferta existente en su área.

Debe tenerse en cuenta la capacidad de la piscina y la potencia de la bomba. A continuación, se tendrán que conciliar estos elementos con el tamaño del filtro, para obtener un ciclo de una duración razonable. Una sugerencia siempre importante es sobredimensionar para evitar problemas: si se llega a la conclusión de que es necesario un filtro con capacidad de 15 m3 / h, será una buena idea escoger un modelo con una mayor capacidad (lo mismo con la bomba, que tiene que siempre compensada con el filtro).

A nivel de eficiencia, y en igualdad de condiciones, los filtros de diatomeas son los más eficaces, con una capacidad de filtración de alrededor de 7 micras. A continuación tendríamos los filtros de cartucho, con cerca de 20 y, finalmente, los de arena, con 60. Una micra es la millonésima parte de un metro. A modo de referencia, el ojo humano sólo es capaz de identificar objetos de hasta 35 micras (un grano de sal mide aproximadamente 100 micras).

Limpieza y lavado

Para que el filtro realice correctamente su función, debe realizarse un mantenimiento periódico, que en la mayoría de los casos se reduce a su lavado. La frecuencia de este procedimiento varía dependiendo del uso de la piscina, aunque el mejor indicador será si se considera que el agua no parece tan limpia como antes (señal de que es necesario limpiar el filtro).

En el caso de los filtros de arena, un buen indicador de que el filtro necesita pasar por el proceso de limpiado es el aumento de su presión (ver manómetro). Siguiendo las indicaciones del fabricante, el lavado de los filtros deberá realizarse cuando los manómetros indiquen esta presión de obturación.

En cuanto a los filtros de cartucho, la limpieza es sencilla: basta con extraer los cartuchos y utilizar chorros de agua para eliminar la suciedad que ha ido acumulando.

Los filtros de arena y de diatomeas generalmente ofrecen el contra-lavado (o lavado a contra-corriente). Con el contra-lavado se consigue invertir el sentido de circulación del agua en el filtro y, con ello, se expulsan al desagüe las materias filtradas. El lavado contra corriente es la forma más eficaz de limpiar los filtros de la piscina. La frecuencia vendrá dada por las condiciones de la piscina, piscinas rodeadas de césped, arena o tierras necesitaran mas limpieza de filtros que las piscinas rodeadas de hormigón o cemento.

Realizar el contra-lavado es un proceso simple:
- Desactivar la bomba.
- Maniobrar la válvula selectora a la posición de contra-lavado.
- Reiniciar la bomba.
- Dejar correr el agua durante un tiempo hasta que salga más limpia (ver visor de la válvula selectora).
Después del lavado y antes de la puesta en funcionamiento del filtro es obligatorio efectuar un aclarado para reasentar la arena y evacuar a través del desagüe el agua que aun contiene impurezas. Después de las operaciones de lavado es necesario proceder a la purga del aire contenido en los filtros. Para facilitar esta operación, los filtros pueden ir equipados con purgadores automáticos.

En el caso de las válvulas selectoras automáticas el proceso es todavía más simple, ya que éstas detectan de forma automática que el filtro requiere de un lavado (monitorizando la presión del filtro) y activan el proceso cuando es necesario.
Un muy buen consejo que contribuye a respetar el medio ambiente es aprovechar el agua que se pierde durante el proceso de lavado. La tierra actúa como un excelente abono natural (siempre que el nivel de cloro no sea superior a 3 ppm), de modo que incluso se puede utilizar para regar su jardín o césped.

Algunos consejos adicionales

- Parar antes la bomba para cualquier operación que se realice con las válvulas o los filtros.
- Limpiar los filtros una vez a la semana, incluso en invierno.
- Reemplazar el material filtrante un poco antes de lo indicado por el fabricante.
- Limpiar siempre el prefiltro, la canastilla y el resto de los componentes.